martes, 25 de julio de 2017

VANGELIS - Rosetta (2016)

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En esta ocasión continuamos nuestro recorrido por los grandes de la música electrónica con el último trabajo del griego VANGELIS PAPATHANASSIOU. ROSETTA, que así se llama, es la última de las obras de un músico del que ya glosamos una importante información cuando hablamos de SPIRAL, su anterior trabajo comentado aquí, de 1977. Poco más que añadir a aquella reseña, salvo que, dada la avanzada edad del músico (va para los 74 tacos), poco esperábamos ya de un señor que pensamos que ya había dado todo lo mejor de sí, especialmente en las décadas de los 70 y 80, aunque su trabajo de los 90 no es para nada desdeñable.
Cuando pocos dábamos un duro (o un par de céntimos) por algo nuevo del griego, y dado que había manifestado públicamente en recientes comentarios que no estaba demasiado interesado en publicar nada nuevo, porque sus intereses eran ya otros, nos sorprendió en la segunda mitad de 2016 con el anuncio de este nuevo trabajo. Bienvenido fue, evidentemente.

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Vangelis, con su ingeniero de sonido, Philippe Colonna al fondo, durante la grabación de ROSETTA
El album se inspira directamente en la Misión Rosetta, un importante proyecto de la Agencia Espacial Europea, consistente en el aterrizaje de una sonda espacial sobre un cometa, por primera vez en la historia. Este proyecto, que desde su origen ha llevado 12 años de trabajo a la agencia, fue concebido desde el principio como un innovador hito en la historia de la investigación espacial, y para apoyar musicalmente la culminación del proyecto (el aterrizaje de la sonda en el cometa, en Septiembre de 2016), los prebostes de la AEE, o ESA, si nos atenemos a sus iniciales en inglés, pensaron que qué mejor elección para ello que la de otro innovador en la música electrónica espacial como VANGELIS. En palabras del griego, "la mitología, la ciencia y la exploración del espacio son temas que siempre me han fascinado, desde que era un niño, y siempre han estado relacionados de un modo u otro con la música que he escrito a lo largo de mi carrera". Así que la elección no podía ser más obvia, y desde nuestro modesto punto de vista, también muy acertada, vistos los resultados finales del disco.
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En plena maniobra durante la grabación del disco en el estudio
A continuación, un video en inglés, en el que se pueden ver imágenes de Vangelis en el estudio durante la grabación del disco, y opiniones de miembros de la ESA sobre el proyecto y su musicalización.



Realmente, el disco no está nada mal para lo poco que podíamos esperar ya de un señor semirretirado del mundo de la música y cuyo mayor interés en este momento de su provecta edad no era precisamente sacar un disco nuevo con material inédito, ya que Vangelis ha mostrado públicamente su creciente descontento con las discográficas y su modo de amasar dinero a costa de las modas imperantes en cada época. Vangelis sigue componiendo (o más que componiendo, improvisando música cada día), ya que su caudal musical sigue intacto, pero lo hace de manera privada y para satisfacer su talento en el día a día. Aparte de eso, el griego tiene en el mundo de la pintura su mayor hobby en estos instantes. Es por ello, que no esperábamos ningún material nuevo o al menos, distinto a lo que ya nos había ofrecido en sus últimos trabajos. El sonido de Vangelis se ha domesticado bastante con el paso de los años, y en la última década (podríamos decir que con el cambio de siglo), su música suena bastante parecida, y en muchos de sus discos últimos buscaba sobre todo reproducir un sonido muy clásico con sus teclados electrónicos. Sin embargo, en este ROSETTA, Vangelis vuelve a recordarnos quién era en la década de los 70 y 80, y vuelve a experimentar con sonidos y secuencias "vintage" que hacía tiempo que no le escuchábamos. Bravo por evitar el conformismo que parecía que se había instalado en su paleta sonora en los últimos años.
Este es uno de los temas más agradables y"tarareables" del disco, el Vals de Rosetta:


Cada cual tendrá sus favoritos entre los temas del "tracklist", y no es cuestión de ir enumerando tema por tema las cualidades o sonoridades de cada uno, ya que la música es algo que no se puede explicar con palabras, hay que vivenciarla y sentirla en todos los poros de la piel, pero dejadme comentaros que hay temas que nos devuelven a un Vangelis ochentero, como en esa introducción ORIGINS (ARRIVAL) a lo Blade Runner, o incluso referencias al Vangelis más cósmico de los 70, como en EXO GENESIS, ALBEDO 0.06 o PERIHELION, con esas brillantes secuencias que tanto echábamos de menos en el maestro griego. Mención especial para el tema ROSETTA, melancólico donde los haya, que a algún amigo nuestro le recuerda a música de película erótica de los 70 (sobre gustos...). El final del disco, de lo mejor para mi gusto, con ELEGY como homenaje o elegía a la sonda que, junto con su ya inseparable cometa, surcará por los espacios infinitos hasta el fin de los tiempos en una huida hacia el vacío del espacio profundo, que seguro suena, aunque no nos lo creamos, como el tema RETURN TO THE VOID, en ese retorno a los más insondables abismos de la nada, y que el maestro de Volos logra captar con un sonido cósmico soberbio, que muy pocos como él consiguen, para sumergirnos en ese espacio misterioso del que Rosetta ya no podrá regresar.



En definitiva, si te gusta la música de Vangelis, y por añadidura, la música instrumental electrónica de toda la vida, este es tu disco. No te defraudará. Y esperemos que este sea el resurgimiento de un músico que, visto lo visto, aun nos puede entregar mucha buena música. ¡Larga vida al maestro!

Terminamos con el tema ROSETTA y una línea del tiempo explicando los distintos pasos dados por la E.S.A. en este proyecto gigantesco

miércoles, 10 de agosto de 2016

JEAN MICHEL JARRE-Electronica

Tras el paréntesis de casi un año, volvemos a comentar en el blog; en este caso, el nuevo trabajo de Jean Michel Jarre, que ya avanzábamos en nuestra última entrada. El proyecto ELECTRONICA se ha dividido en dos partes, dado lo mastodóntico del mismo, con casi 40 temas y más de 30 colaboradores invitados, que han trabajando con el francés durante más de 2 años por todo el mundo. Vamos a comentar el trabajo como si fuera un solo disco, aunque en realidad son 2 Cd´s. El primero apareció allá por noviembre de 2015 y el segundo, en Mayo de 2016.


El primero, THE TIME MACHINE, es nuestro favorito. Ya anunciábamos por aquí algunos avances de temas sueltos en la anterior entrada, GLORY y STARDUST. También hubo un disco de adelanto, con remezclas de los primeros temas, y finalmente, en Noviembre de 2015 llegó el esperadísimo nuevo trabajo del de Lyon, que desde 2007, con aquel infausto TEO & TEA, no había publicado nada nuevo en formato físico.
El disco, en general, no tiene mucho que ver, estructural o formalmente, con aquellos clásicos de los 70 y 80, de movimientos numerados y temática más o menos conceptual, de temas largos o casi sinfónicos, como aquellos de RENDEZ VOUS o CHRONOLOGIE, ya en los 90. A sus 68 castañas, el bueno de Jarre ha querido reinventarse y, por qué no, auto homenajearse, a través de artistas que son fans de él, y que al mismo tiempo querían trabajar con él. El resultado es casi un disco ajeno, o al menos no al 100% Jarre, con producción de lujo de Jean Michel, aunque con la mayoría de esbozos previos de los temas escritos por él solamente, aunque luego trabajados, pulidos y post-producidos al alimón por los artistas invitados junto a él mismo. Hay temas realmente buenos, como el propio THE TIME MACHINE, junto a BOYS NOIZE, o IMMORTALS, junto a FUCK BUTTONS, el CLOSE YOUR EYES, con el dúo francés, AIR, el chulísimo y 100 % Jarrero AUTOMATIC, junto a uno de los gurús del tecno de los 80, VINCE CLARKE, ex-DEPECHE MODE o el ya comentado STARDUST con el Dj ARMIN VAN BUUREN. 



Después, hay favoritos más o menos personales, los llamados placeres culpables. Me gusta mucho el experimental y atmosférico CONQUISTADOR, con GESAFFELSTEIN o el WATCHING YOU, con 3D, de MASSIVE ATTACK.
Luego, hay pequeñas decepciones, como el tema con MOBY, del que esperábamos más, vista la calidad de los dos músicos, o el mismo GLORY, primer avance que fue del disco, allá por el verano pasado, que suele ser ese tema que nos saltamos cuando vamos en el coche. Luego, rellenos agradables como el IF...! con LITTLE BOOTS o los temas con CARPENTER o TANGERINE DREAM, con un decadente EDGAR FROESE (D.E.P.), prestando su nombre y poco más a un tema ambiental, correcto pero rutinario en nuestra opinión. 
Pero en general, el disco es más que aceptable, y tiene una producción, un sonido y un envoltorio impecable, de lo mejor en cuanto a arreglos y trabajo post-mezclas que hemos escuchado nunca a Jarre, y eso que casi siempre es de lo que más cuida en sus trabajos.



Otro cantar es la segunda parte del proyecto, subtitulada, THE HEART OF NOISE, frase por lo visto sacada de un tratado de Luigi Ruossolo, futurista y compositor italiano, quien a principios del siglo XX, escribió sobre el arte de los ruidos. En un alarde de imaginación e ingenio (ironía en modo "on", please) Jarre ha titulado este disco como "el corazón del ruido" (HEART OF NOISE, en lugar de ART OF NOISE). Es este un trabajo mucho más irregular y en general, prescindible, ya que, aunque la primera parte del disco no está mal (mención especial para el título homónimo al album, con la participación de un interesantísimo músico francés llamado RONE, y para la canción BRICK ENGLAND, interpretada con la inconfundible voz de NEIL TENNANT, el vocalista de los incombustibles PET SHOP BOYS), todo lo demás... Hay mucho relleno, canciones directamente flojísimas, como WHAT YOU WANT, CIRCUS, THE ARCHITECT, WALKING THE MILE o FALLING DOWN. Hay cosas interesantes, como el tema con JULIA HOLTER, el jarriano ELECTREES, con el compositor de bandas sonoras HANS ZIMMER, la muy reivindicable SWIPE TO THE RIGHT, con la "dinosauria" CINDY LAUPER, o los temas con YELLO o SEBASTIEN TELLIER, que en otro disco no pasarían de aprobados raspados, pero que en este album suponen algo de lo más salvable, porque el nivel general es bien flojo.


En resumen, un proyecto interesante, pero en el que nadie debe esperar una vuelta a los orígenes del sonido y estructura de los primeros albums del francés. Está claro que ambos discos están repletos de guiños, citas y auto homenajes a su música y a su particular sonido, pero ni de lejos alcanza a cualquiera de sus primeros albumes conceptuales. Primero porque no hay concepto que valga, simplemente es una colección de canciones más o menos afortunada. Y segundo, porque se nota que es un Jarre hecho para gustar, para vender y para llegar al mayor número de público posible, sobre todo a las nuevas generaciones que no lo conocen. Sin embargo, y a fuer de ser un poquito cruel con el de Lyon, pienso sinceramente que este proyecto no va a gustar mucho ni a los acérrimos del Jarre más clásico, ya que no tiene nada que ver con aquel, ni a las nuevas generaciones, ya que los jóvenes no saben quiénes son ni él ni la inmensa mayoría de los músicos colaboradores del proyecto. Los jóvenes tienen otro concepto distinto de la electrónica aplicada a la música, más pachanguero, discotequero o bailable, a veces hasta mezclado con diversas sustancias peligrosas de las que no vamos a dar cuenta aquí, y salvo contadas excepciones, como la de ARMIN VAN BUUREN, los artistas invitados no están en la misma onda de los gustos generales de la masa bailonga o más modernilla. Ellos no son el público al que va destinado esta música, ni de lejos. Creemos que Jarre se ha quedado un poco en tierra de nadie, indefinido ante el "target" que apreciará esta música, que no va a contentar ni a tirios ni a troyanos, en general. Aunque, como ya hemos dicho, siempre hay honrosas excepciones, y el proyecto está lleno de ideas aprovechables y de canciones interesantes. Como esta:



Os dejamos con uno de los temas más cañeros (en términos "jarreros", por supuesto), dedicado a la figura de Edward Snowden, el famosísimo prófugo filtrador de secretos de estado norteamericano, que si bien musicalmente es acelerado y algo caótico, sí que contiene ideas conceptuales muy interesantes, a la par que necesarias. Atención a esa línea final que se repite constantemente, y que apunta a la inquietante idea de la pérdida de privacidad personal en este mundo globalizado e hiperconectado de hoy en día. Según Snowden: "Lo de que si no tienes nada que esconder, no tienes nada que temer, es un principio anti-social, porque los derechos no son solo individuales, son sobre todo colectivos. Por tanto, lo que hoy puede no tener valor para tí, sí lo tiene para una población o para una forma de vivir en general. Y si tú no defiendes eso, entonces, ¿quién lo hará?". Su título, por cierto, EXIT.
Jean Michel Jarre, siempre concienciado y comprometido con las causas sociales..., desde OXYGENE, con su carga pro-ecológica, hace 40 años ya..., ¿alguien se siente demasiado mayor?



Y como "bis", el mejor tema de ELECTRONICA 2, a mi juicio, THE HEART OF NOISE, con la colaboración de RONE. Como siempre, recomiendo leer estas entradas, al tiempo que se disfruta (o se padece) la música de la que escribimos, y luego cada cual, con su gusto personal, decide si merece la pena o no. ¡A disfrutarlo, blogueros!


martes, 11 de agosto de 2015

Avance del nuevo trabajo de Jean Michel Jarre





Ya tuvimos por aquí el comentario del legendario OXYGENE, primera obra del mítico músico francés Jean Michel Jarre, un producto revolucionario y altamente innovador en su época (1976). Desde entonces, tras muchos discos, un puñado de clásicos, experimentos, personalísimos proyectos y alguna que otra pifia (especialmente, desde el 2000 hacia acá), Jarre vuelve a lo grande, tras 8 años de silencio desde aquel polémico TEO & TEA, que no gustó a casi nadie, en 2007. Su título, por cierto, es E-PROJECT
































Jarre vuelve con renovados aires y bríos, con un disco que quizás no contentará a los acérrimos defensores de sus clásicos setenteros y ochenteros, porque esto no es lo mismo, ni la música ni el público, ni siquiera él, pero es lo que hay. Los tiempos cambian, hay que adaptarse, y en esta obra, que verá la luz el próximo 16 de Octubre, Jean Michel vuelve con temas cortos en los que colaboran diversos músicos clásicos y modernos de la mal llamada música electrónica (aunque habrá que llamarla de alguna manera). La lista de colaboradores es larga y a ratos sorprendente: desde JOHN CARPENTER (sí, el director de cine) hasta TANGERINE DREAM (o lo que queda de ellos), pasando por DJ´s de ahora como ARMIN VAN BUUREN, M83 o 3D , de MASSIVE ATTACK. Hasta el techno VINCE CLARKE tiene su sitio en esta obra que pretende ser un repaso a la música electrónica desde sus comienzos (años 60-70), hasta la actualidad. Lógicamente, echaremos en falta a mucha gente, pero lo que está claro es que no va a llover nunca a gusto de todos.



En cualquier caso, el disco promete, y de momento, nos conformaremos con los muchos temas que ya se pueden escuchar por distintos medios, incluso jugosas entrevistas sobre la historia de cada track con los artistas invitados, y veremos los videos de algunos temas. Por ejemplo, el que ponemos aquí arriba, que es el clip oficial de GLORY, que puede considerarse oficiosamente como primer single del disco. Además, aquí va el adelanto de uno de los temas, a mi juicio, más jugosos, el de STARDUST, con ARMIN VAN BUUREN. Ambos desgranan, en inglés, cómo fue trabajar juntos y cómo surgió esta colaboración.



Para terminar, deciros que ya hay un disco de adelanto, con algunas remezclas de los temas que ya se han dado a conocer, aunque no está el de STARDUST. Lo cual me hace pensar que se van a poner las botas el amigo Jean Michel y todos los demás, con los mixes, remixes, versiones, reversiones y demás zarandajas para pistas de baile que van a sacar para exprimir al máximo esta rentrée del mago de la música electrónica. Bienvenido, señor Jarre, de nuevo, y esperemos que le vaya bien. Tiempo habrá para comentar más en profundidad el disco cuando salga a la venta. De momento, recreémonos con lo que nos va llegando, que es, cuando menos, muy interesante.

El disco de adelanto, con algunas remezclas de los primeros temas en darse a conocer.

viernes, 1 de mayo de 2015

VANGELIS-Spiral


Carátula Frontal de Vangelis - Spiral






En esta ocasión, nos detenemos en una obra muy especial dentro de la música electrónica de los 70: SPIRAL, del popular músico griego Vangelis, o mejor dicho, Evangelos Oddyssey Papathanassiou. He elegido este disco porque fue el primero que oí del griego de oro, allá por los primeros años 80, cortesía de la generosidad y ansias de conocimiento musical de mi hermano mayor, que todos los sábados por la mañana, y en la imprescindible "Discos Salomón", contribuyó de manera decisiva a mi educación musical desde mi más tierna infancia. Y es curiosa esta elección, puesto que fue un album que tardó bastante tiempo en entrarme por el oído, ya que por aquel entonces yo prefería los alardes electrónicos de Jean Michel Jarre, o cualquier cancioncilla techno pop que se llevaba por aquella época. Eso sí, su portada era lo que más me fascinaba, y hacía verdaderos esfuerzos por escuchar el disco completo cuando me lo proponía, aunque tardó bastante tiempo en llenarme totalmente. Años más tarde, entendí por qué. Esto era..., otra cosa...


Carátula Trasera de Vangelis - Spiral
Contraportada de la edición en CD
Pero vayamos por partes y empecemos desde el principio. Vangelis, para aquel que no le conozca, es un músico que tiene en la actualidad 72 años, y que ya creo que ha hecho su campaña, como se suele decir. Su última obra original publicada fue la versión teatral de "Carros de fuego", que estrenó con motivo de los Juegos Olímpicos de Londres de 2012. Su historia musical comenzó cuando, en el seno de su acomodada familia, comenzó a tocar el piano a los 4 años, y a los 6, ya daba conciertos de sus propias composiciones en festivales infantiles de Atenas. Tal precocidad le llevó a ser un hombre pegado a un piano permanentemente, o al menos a un teclado. Enemigo de la formación musical convencional e investigador incansable del sonido musical, que para él existe desde la propia naturaleza principalmente, y sin saber una palabra de solfeo ni de composición musical, ha sido capaz de crear escuela, y en su carrera profesional, que ya abarca más de 50 años, se ha convertido en un referente de la música contemporánea en casi todas sus facetas, desde la más experimental e innovadora, a la más comercial, pasando incluso por sus vertientes jazzísticas e incluso clásicas. En mi opinión, si algo caracteriza al genio griego es su perfecta fusión de modernidad y tradición, siendo respetado incluso en los más selectos círculos de la música clásica contemporánea, estilo en el cual yo le incluiría de todas todas, puesto que es clásico en su fondo, que no en sus formas, obviamente.


Vangelis, en la época que grabó el disco, finales de los 70

Pasando a comentar el disco en sí, y advirtiendo a los aficionados jóvenes de que esto no es lo que se escucha ahora (aunque dentro de su primitivismo en la forma, fue un album de lo más pionero), y de que, como en todas las obras que aquí comentamos, hay que escucharlo con la mente libre de prejuicios y con las orejas bien abiertas, hay que comenzar diciendo que esta obra fue una de las primeras que usó un secuenciador digital como base rítmica y de bajos en la historia de la música. Los secuenciadores son esos aparatos que consiguen crear una serie de notas a gran velocidad, que son repetidas en forma de bucle, y que lógicamente por su rapidez en la sucesión de notas, son imposibles de tocar manualmente por un ser humano. Así que se meten en un secuenciador que hace justamente eso, reproducir en una secuencia repetitiva, a la velocidad que el músico prefiera, esa serie de notas, que va a servir de base a un determinado tema musical. Pues bien, en este disco, casi cada tema tiene una secuencia rapidísima de notas, que suenan además de formas distintas en ciertos cambios de compás. Además de esto, es importante destacar que este fue el primer album en el que Vangelis utilizó su mítico Yamaha CS-80, con el que consiguió un sonido muy característico en su carrera.


Single rarísimo del tema TO THE UNKNOWN MAN, que tenía en su cara B un tema que no aparece en SPIRAL, TO THE UNKNOWN MAN 2, hoy dificilísimo de encontrar, pero igualmente delicioso.
También es justo resaltar aquí el método de composición y grabación simultáneos que Vangelis pone en práctica desde el principio de su carrera discográfica. Un sistema que el denominó "Direct", que viene a ser algo así como "compongo-en-el-momento-mientras-toco-y-lo-voy-grabando-al-mismo-tiempo". Esta forma de composición viene dada lógicamente por su desconocimiento a la hora de escribir o leer solfeo, pero pienso que lo que podría ser una dificultad o un gran handicap para cualquier otro músico, se convierte para él en una gran ventaja. Su música gana en espontaneidad, en frescura y en "directness", o como se diga en español... Es una forma de composición en la que, como él mismo explica, la música fluye a través de él como si el intérprete fuera una especie de canal o "medium" a través del cual se pone de manifiesto su expresión... Para Vangelis, el artista y su obra son un todo indiferenciable que no puede dividirse: el artista es su obra, y la obra es el medio de expresión principal del artista. Por eso, es un hombre poco dado a las apariciones públicas o a multitudinarios conciertos en directo. Él prefiere ser conocido por su obra y por su filosofía de vida, muy relacionada con diversas artes plásticas: es también escultor y pintor. Todo un personaje este griego.


Single de 4 temas, dos de ellos de SPIRAL, bastante difícil de encontrar también
Yendo a los 5 temas del disco, bastante largos y elaborados, el primero, que da título al album, SPIRAL, empieza con unas secuencias ominosas y amenazantes, y se va desarrollando en un tono oscuro y grandilocuente. Es un gran tema, no apto para todos los paladares, con una parte final grandiosa, donde el secuenciador funciona a tope, creando unos sonidos sintéticos muy años 70 y 80, que harán las delicias de los amantes de la electrónica musical. Después llega BALLAD, para mí el tema más flojo del disco, de esos que te lo saltas cuando lo escuchas...jejejeje. Es, como su propio título indica, una balada, donde el propio Vangelis, con una voz tratada electrónicamente, va tejiendo una melodía sin letra, que no se desarrolla adecuadamente para mi gusto. Creo que es uno de los temas más prescindibles de la discografía del griego, al que es difícil encontrar atractivos más allá de su tranquila cadencia. DERVISH D. comienza con otra secuencia molona, a la que se incorpora una melodía circular y repetitiva, que evoca justamente el concepto del disco. No en vano, este tema tiene como subtítulo "inspirado en los bailarines Dervishes que, con su movimiento rotatorio, representan la espiralidad del universo". Es un tema corto, para la longitud que tienen los demás, y bastante deudor en su sonido final de la música psicodélica de los 70. Interesante, en todo caso. A partir de aquí, lo mejor del album. TO THE UNKNOWN MAN es de lo mejor de la carrera de Vangelis. Un tema superlativo, dividido en 3 partes muy diferenciadas, que empieza con una bellísima melodía, que se va desarrollando lentamente sobre un fondo de redoble de tambores en la segunda parte, y finalmente cambia el ritmo y la melodía en la útima parte, todo unificado por el sonido del CS-80, que marca su personal impronta. Es un tema estupendo, largo pero muy evocador, y que incluso llegó a sonar en algún anuncio de bicicletas estáticas de la tele allá por finales de los 70 (¡qué mayor es uno ya!). El disco termina con 3+3, un tema que recuerda lejanamente a un vals cósmico, que empieza y termina con unas brutales secuencias, que no descansan durante todo el tema, y que cambian hasta 3 veces a lo largo de él. De ahí su título: 3 partes más 3 compases ternarios bien diferenciados. Es uno de mis temas preferidos del disco, especialmente su parte final, con esas secuencias rapidísimas que van cambiando de volumen y tono. La melodía protagonista, que se superpone a los fondos secuenciados, tiene mucha fuerza y recuerda en su parte final a una música de western futurista absolutamente encantadora.



Bonito montaje de video con TO THE UNKNOWN MAN



Video cósmico para el vals cósmico de Vangelis: 3 + 3


En resumidas cuentas, este álbum exhibe un notable desarrollo de su estilo proto-new age basado en la creación de verdaderas telarañas sonoras hechas con sintetizadores secuenciados, estilo ya vislumbrado en sus dos álbumes previos (Heaven and Hell (1975) y Albedo 0.39 (1976); y representa uno de sus ábumes más representativos de su gran estilo personal y daba cuenta  del estado del arte de la electrónica de los años 70 en su máxima expresión. Volveremos al griego de oro, al mago de los teclados, en múltiples ocasiones más, estoy seguro, pero como muestra de su estilo y sonido inconfundibles, este SPIRAL es de lo mejor que se puede escuchar de él. Tiempo habrá para comentar discos mejores o de otros estilos de Vangelis

sábado, 14 de febrero de 2015

MIKE OLDFIELD - Tubular bells




Detengámonos ahora en otro album imprescindible en la historia de la música popular contemporánea: TUBULAR BELLS, de Mike Oldfield. Seguro que hasta el más profano conoce algo de este album, no solo por formar parte de la banda sonora de la película EL EXORCISTA, sino también por el hecho de pertenecer a esa otra banda sonora vital de muchas personas que ahora rondan o sobrepasan con creces la cuarentena.

El de Reading (Inglaterra), nacido en 1953, fue un joven con ciertas dificultades de relación y comunicación, con problemas familiares, y su principal medio de expresión, desde el principio, fue la música, y más concretamente la guitarra, que llegaría a dominar perfectamente, con un estilo muy personal. El sonido de la guitarra de Mike Oldfield es muy característico, su estilo es inconfundible, aunque es verdad que después ha sido ampliamente imitado. Mike, por esta época, en plena adolescencia, conoció a alguien fundamental en su incursión profesional en el mundo de la música: KEVIN AYERS, otro músico inglés con problemas familiares, que se refugió en la música desde muy temprana edad. Juntos tocaron en varias bandas, siendo la más recordada la de KEVIN AYERS & THE WHOLE WORLD, con la que Mike colaboraría durante varios años. Fue en este tiempo (finales de los 60) cuando se empezó a gestar el germen de lo que luego sería esta magna obra que tratamos ahora aquí.


Parte del concierto de presentación de 1973


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Mike Oldfield, en la época de la primera mitad de los 70, cuando empezaba a disfrutar de su éxito

TUBULAR BELLS nace a raíz de las inquietudes musicales de un Mike que ya había decidido abandonar el grupo de KEVIN AYERS. La 5º sinfonía de Sibelius le influyó sobremanera en el ordenamiento de sus ideas, que bullían en su cabeza desde hacía tiempo. La escucha de esta obra clásica le marcó para siempre, ya que eso era justo lo que él pretendía hacer: una obra de estructura clásica, pero en la que pudiera dar rienda suelta a sus ideas y a su virtuosismo con diversos instrumentos, especialmente los de cuerda. La gran prueba de que el TUBULAR BELLS rondaba por su cabeza ya en aquella época es una sesión de grabación que tuvo lugar en la BBC Radio One con el grupo de KEVIN AYERS. Ahí, en un riff improvisado de guitarra, Mike dio rienda suelta a unos acordes muy familiares para los que conocen esta primera obra musical en solitario del señor Oldfield: se estaba gestando uno de los mayores éxitos mundiales de la música instrumental contemporánea. Solo había que darle forma, ensamblarlo todo y ordenar todo lo que inquietaba musicalmente al genio británico.

Con un equipo de grabación rudimentario, en su propio dormitorio, Mike empezó a grabar sus primeras maquetas pre - Tubular. También ahí empezó a dominar diferentes instrumentos, no solo de cuerda, sino teclados, percusiones, gaitas, flauta, arpa, etc. con los que se encontraba en las diferentes sesiones de grabación con su grupo. Se empezaba a forjar el multiinstrumentista que todos conocemos en la actualidad.

Mike siguió moviendo su primera maqueta en busca de alguna discográfica que le publicara su primer trabajo, a sabiendas de que era una propuesta muy arriesgada y nada comercial, ya que todo era música instrumental, en una época en la que dominaba el rock, el pop o las grandes bandas de rock progresivo, donde solían primar las canciones con letras que dijeran algo a los fans, pero aquello...., no era vendible. Le dieron con la puerta en las narices varias compañías, así que la grabación durmió el sueño de los justos durante casi un año, hasta que se produjo el acontecimiento que cambió para siempre la vida de Mike y también, por qué no decirlo, la de todos nosotros: Mike conoció, un poco por casualidad, a Richard Branson, dueño de las tiendas de discos Virgin, que le ayudó en todo lo que pudo, ya que le entusiasmó aquel trabajo. Después de contactar con muchas compañías, alguna de las cuales les ofrecieron incluso grabar el disco con voces (algo automáticamente descartado por ambos), Branson decidió hacer algo que ya tenía pensado desde tiempo atrás, pero que llevó a cabo dada la gran calidad que ya previó en lo que tenían entre manos: fundó la compañía VIRGIN RECORDS, y TUBULAR BELLS sería el proyecto 1 del catálogo de la flamante nueva compañía. Compañía que, dicho sea de paso, convirtió en multimillonario a Branson y, con el tiempo, también a Oldfield, aunque su visión era, lógicamente, menos empresarial que la de Branson y sí mucho más artística.

Construyeron THE MANOR, el estudio de grabación, en un tiempo record, y con la ayuda de DAVID BEDFORD, otro experto músico amigo de Oldfield, y de TOM NEWMAN, ingeniero de sonido en tantos discos de Mike, lograron poner en marcha lo que hace mucho tiempo era solo un sueño: la grabación de TUBULAR BELLS. Se grabó entre el otoño de 1972 y la primavera de 1973, puliendo defectos, desarrollando las primeras ideas solo esbozadas por Mike y experimentando con una obra que realmente no se adscribía a nada de lo que se había escuchado con anterioridad, pues era algo totalmente nuevo: ni rock, ni pop, ni folk, ni música instrumental..., era como una amalgama de todo ello, con elementos tomados de muchos estilos, pero que en su conjunto sonaba a algo nuevo, algo realmente innovador en el mundo de la música popular. El resto es historia.

 

  
Aspecto típico de los jóvenes de los primeros años 70 (20 años recién cumplidos) y talento de experimentado músico

El disco fue lanzado al mercado el 25 de Mayo de 1973, y en mi caso particular, lo descubrí bastante tarde, a pesar de conocerlo desde mucho tiempo antes. Es una mezcla impresionante de solos de guitarra, acompañamientos de órgano, bajos, coros, mandolinas...., y campanas tubulares, que daban título a la obra y ponían  la guinda a un sonido nunca antes oído. Lleno de melodías que oscilaban entre lo delicioso, lo pastoral y hasta lo sombrío, quedan muchas cosas en el recuerdo, especialmente su parte inicial, usado como acompañamiento de la famosa película de terror de la que hablábamos antes; la parte del "hombre de las cavernas", el Piltdown Man, que el propio Mike se encarga de dar voz; la introducción de instrumentos en la parte final de la cara A del vinilo a cargo del maestro de ceremonias Viv Stanshall, que culmina con las impresionantes campanas tubulares, y hasta el final, "The sailor´s hornpipe", una melodía popular, festiva y tradicional que ponía el broche final a una obra complicadísima, atemporal, que sigue manteniendo una frescura y una atmósfera irreal, a sus 42 años de vida, que se escapa a toda explicación racional, y que solo puede justificarse por ser la obra de una auténtica cabeza musical, de un talento con un potencial increíble, y además en el caso de esta obra, con un descaro y un atrevimiento propios de alguien que se embarca en una aventura musical de esta índole a unos tiernos 17 añitos (edad a la que empezó a componerla)


Uno de los primeros conciertos del Tubular bells en directo de la época

El concierto de presentación, en Junio de 1973, en el Queen Elizabeth Hall, fue todo un éxito. La gente aplaudió a rabiar, las críticas fueron espléndidas, y el disco llegó al número 1 de las listas británicas en Julio de ese mismo año. Había nacido la leyenda, y no tardarían en llegar los singles, los conciertos (no muchos, siendo el de la BBC que rescatamos más arriba uno de los mejores), y posteriormente, con el paso de los años, las distintas remezclas, reversiones, regrabaciones (siendo las más populares las de 2003 y 2009), e incluso las secuelas, ya que en 1992 se lanzaría un espléndido TUBULAR BELLS II, y en 1997, un TUBULAR BELLS III, más flojito y oportunista.
Varios meses en el número 1, 123 semanas en las listas inglesas, 200.000 copias vendidas solo en Europa, número 1 en Estados Unidos, las ventas de campanas tubulares se dispararon en todo el mundo... Todo este maremagnum de fama, popularidad, números astronómicos y promoción multitudinaria no menguaron en absoluto el carácter casi de ermitaño de Mike, que se alejó voluntariamente de todo aquello, y siguió colaborando con amigos artistas de siempre, entre ellos, de nuevo KEVIN AYERS. Todo ello, mientras trabajaba en las ideas de su nuevo disco, que llegaría en 1974, y que llevaría por título HERGEST RIDGE. Pero esa es, de nuevo, otra (estupenda y maravillosa) historia, que ya os contaremos algún otro día... 

Mientras, os animo a que, si no lo conocéis, y solo tenéis ciertas referencias de oídas, lo escuchéis con atención, y no una ni dos, sino las veces que podáis, porque es de esas obras maestras, que con las subsiguientes escuchas, solo hace que mejorar y mejorar y mejorar..., como los buenos vinos, claro. Solera musical de muchos kilates que os recomiendo degustar como todo lo bueno de esta vida, con temple, calma, paciencia y buena compañía, a ser posible. ¡Ah!, y con las orejas y la mente bien abiertas, sin prejuicios ni temores preconcebidos.


Concierto recogido en el album EXPOSED, de 1979.




martes, 23 de diciembre de 2014

¡Feliz música para esta Navidad!


Aprovecho la ocasión para felicitaros las fiestas navideñas 2014 y animaros a que en esta época escuchemos más y mejor música, si cabe, y que en los propósitos de año nuevo dejemos un huequecito más amplio a la escucha de buena música, que nunca ocupa lugar, como el saber....

Hay mucho y bueno donde elegir entre las novedades discográficas de este final de año. Siempre es bonito regalar música (y regalarse los oídos) con algunas de las últimas obras de grandes grupos o artistas, tanto nacionales como internacionales, que han lanzado sus discos recientemente. Sin ir más lejos, el ya comentado album de PINK FLOYD, sin olvidar otros destacables, como pueden ser lo nuevo de U2, QUEEN, BEYONCÉ, DAVID GUETTA, ALBORÁN, FITO... Pero si me dejais recomendaros algo de entre todo lo bueno y menos bueno que se acaba de estrenar en los comercios, no puedo dejar pasar 3 sugerencias, a ver qué os parecen.

Por una parte, "La búsqueda", de PACO DE LUCÍA (D.E.P.), donde el genio de Algeciras hace un repaso a lo mejor de su carrera (cosa harto difícil) aprovechando el documental que su hijo Francisco Sánchez Varela realizó recientemente sobre su obra y figura. IMPRESCINDIBLE

Por otro lado, "50 años no es nada", un repaso del gran VICTOR MANUEL a su carrera, interpretado en directo. Contiene la grabación de los históricos conciertos realizados en Oviedo los días 12 y 13 de septiembre ante 20.000 espectadores como acto central de las Fiestas de San Mateo. Para los que ya vamos teniendo una edad, supone todo un muestrario de recuerdos de nuestra vida de la mano del gran compositor asturiano.

Portada del disco perteneciente a la banda sonora de Hans Zimmer. Habrá que estar atentos a la película...
Finalmente, no puedo dejar pasar la oportunidad de recomendaros algo instrumental, diferente, que ese es realmente el propósito de este blog, intentar llevaros siempre por el camino de lo menos trillado o de lo más arriesgado musicalmente hablando. Me refiero a la banda sonora de la película "Interestellar", cuya música, del siempre interesante HANS ZIMMER, es un auténtico pelotazo para los amantes de la música de cine  y hasta de la electrónica contemporánea. Ya ha sido nominada al Globo de Oro como mejor banda sonora del año, y esperemos a las próximas nominaciones al Oscar, donde la peli de Christopher Nolan podría optar a algún que otro premio gordo, incluyendo a esta música que os recomiendo vivamente...

Lo dicho, compañeros, para todos sin excepción... ¡FELIZ NAVIDAD!

lunes, 1 de diciembre de 2014

JEAN MICHEL JARRE - Oxygene





La impresionante portada de MICHEL GRANGER
... Y la música electrónica se hizo mayor y despertó al gran público en forma de enigmático disco de misteriosa y algo lúgubre portada, que llenó mis noches de verano en mi salón a oscuras, rodeado de mis hermanos y padres, que flipábamos y alucinábamos mientras sonaban los extraños acordes de esta obra magna de la música instrumental contemporánea... Sí, es el famoso, seminal OXÍGENO (que así era como lo llamábamos), que descubrió a un jovencísimo y desconocido músico francés, del que lo poco que se sabía era que su padre respondía al nombre de MAURICE JARRE, músico de formación clásica que incluso había ganado Oscars con bandas sonoras inolvidables de grandes clásicos de David Lean...

Contraportada original del LP, de 1976. Hasta su aspecto y porte era misterioso....
Se ha hablado y escrito muchíiiisimo de esta obra de JEAN MICHEL JARRE, y hemos leído y oído muchas "etiquetas" (música cósmica, música planeadora, electrónica de instrumentos analógicos...), pero más allá de etiquetas, que no suelen gustarme mucho, y de denominaciones más o menos afortunadas, hay que hablar de lo que una determinada música te sugiere, qué tipo de sensaciones te despierta y qué teclas emocionales internas te toca por dentro. Para mí, esta música es lo más parecido a una droga que yo he probado en mi vida (porque de las otras, ni de lejos...), y es tal el estado mental en el que te "coloca" esta obra musical y son tan amplias e indescriptibles las sensaciones interiores que te despierta y las "imágenes" que te hace vivir, que no se pueden explicar con palabras. 
Todo aquel que no haya escuchado algo, aunque sea unos minutos, de este disco, probablemente no viva en este planeta, ya que nos encontramos ante un clásico entre clásicos de la música instrumental electrónica, lleno de aplastantes himnos sintéticos, pero a la vez, orgánicos. No es algo frío o superficial, ni nada en la línea cósmica horizontal, sin grandes cambios melódicos, de gente como los Tangerine Dream de los 70; bien al contrario, la música de Jarre siempre se ha caracterizado por tener un componente cálido, asequible, melódico, pero a la vez profundo y penetrante. Esta música tiene algo que se queda grabado en la memoria para siempre. Es una vanguardia muy clasicista, algo moderno en su época, pero también ahora, a pesar de que su sonido "ya no se lleva", porque el uso de sintetizadores y secuenciadores digitales ha relegado estos instrumentos de Oxygene a algo parecido a los Stradivarius en el terreno de los sintetizadores, término que el propio Jean Michel se encargó de acuñar hace algunos años.

        
Rudimentario video clip (era lo que se llevaba) de Oxygene IV. Hay otro de pingüinos, pero en este al menos se le ve a él tocando con cara de pipiolo...

Grabado, por lo que se cuenta, después de que Jean Michel Jarre se inspirara en la portada original de Michel Granger, después de que su futura esposa, Charlotte Rampling, le regalara el cuadro original, Oxygene tiene un marcado carácter ecologista (no deja de ser un album conceptual, como gran parte de los del músico francés), tema por el cual Monsieur Jarre siempre se ha preocupado mucho. 
Comentando el disco someramente, la obertura se divide en dos partes bien diferenciadas: una larga introducción que nos prepara para el corpus de esa parte 1, que es uno de los temas más solemnes, lúgubres y casi terroríficos de la discografía del genio de Lyon. Ese sonido semejante al Theremin de la melodía principal nos deja casi sin aliento, pues nos introduce en un mundo de pesadilla, casi como el que representa la portada del album. La transición hacia la parte 2, sin solución de continuidad, nos lleva a uno de los grandes clásicos, no ya de Jarre, sino de toda la música electrónica universal. El sonido de olas y gaviotas sintéticas nos abre paso a otra pieza cortísima, la parte 3, también ciertamente oscura y misteriosa, con un sonido muy característico de vanguardia musical años 70, que se te pega a la piel y a la mente y no te suelta. La primera parte del disco es terriblemente lúcida, triste y misteriosa, sin duda, pero de una calidad musical incomparable en los parámetros de las nuevas músicas.

Rarísimo single alemán de vinilo de 7 pulgadas, con las partes 2 y 6 de Oxygene
La segunda parte del disco (la cara B del vinilo original, que fue nuestra primera vez con el francés), comienza con el tema más famoso de la obra (más arriba, tenéis el video oficial), la pieza que tradicionalmente Jean Michel Jarre incluye como single en cada disco, con fines más comerciales, pero que sigue gozando de envidiable buena salud, y que ha sido objeto de multitud de versiones, reversiones, remezclas, remixes varios y covers a cargo de otros músicos a lo largo del tiempo. Pero como el original, ya sabéis... A continuación, Oxygene V, dividido en dos partes muy bien diferenciadas. Una, tranquila, suave, que va in crescendo progresivamente hasta desembocar en una secuencia contundente, rítmica, nerviosa, con una melodía épica de fondo realmente buena. El disco se cierra con un tema suave, con el fondo de las olas del mar (efecto artificial, lógicamente), y en el que vuelve a aparecer una música misteriosa, sugerente, que nos lleva hasta el final con el sonido del mar y las gaviotas que, invariablemente, suenan a lo largo no ya de la pieza, sino de toda la obra, como recordatorio de que la naturaleza es la gran protagonista del disco. Una naturaleza que, justo es decirlo, nos estamos cargando y que está revelando, tras su piel de tierra y mar, un esqueleto interno que nos recuerda que también es un ente vivo que sufre y se puede rebelar, a poco que la obliguemos a ello.

El francés, en plena faena, en uno de sus conciertos más recordados, el de la plaza de la Concorde, de 1979
Tras el exitazo monumental de este disco, (no el primero del artista francés, ya que antes había editado "Deserted palace", había escrito la música de la película "Les granges brulees" y había firmado multitud de jingles, canciones para otros artistas y demás música para todo tipo de proyectos y encargos), los casi 18 millones de copias vendidas en todo el mundo pesaron lo suyo a la hora de marcar la futura carrera de este artista, hasta el punto de lanzar, 21 años después, una tardía secuela titulada Oxygene 7-13, interesante pero lógicamente inferior a la obra que nos ocupa. Más tarde, en el 2007, hubo otra grabación de este album con los mismos instrumentos pero con los modernos equipos de grabación y masterización digital que la técnica ponía a su disposición, que limpiaron muy mucho el sonido original. También se editó un DVD, "Oxygene, live in your living room", donde el músico francés se rodea de tres de sus colaboradores e interpreta en directo y en tiempo real una interesantísima reinterpretación del disco, con añadidos extra de música improvisada que hizo las delicias de los seguidores del gurú de los teclados.


Aquí os dejo la parte 1 completa, la más "fantasmagórica" del disco

Resumiendo, otro "must" para este humilde cronista bloguero, de un músico que marcó una época, un estilo y una impronta muy personal en la música contemporánea de finales del siglo XX, y al que ahora mismo hemos perdido la pista, ya que en este siglo no ha dado grandes señales de recuperación, ni siquiera de intentarlo, pero al que su selecta obra le habilita para ser considerado por todo buen aficionado a la música como uno de los grandes protagonistas de las nuevas corrientes musicales tan en boga en los 70 y 80, y que contra viento y marea, con música sin letra ni canciones convencionales dignas de ser radiadas por una radiofórmula, consiguió hacerse con un lugar en la cumbre dentro de la música popular contemporánea. Toda una heroicidad.

Imagen tomada en Zurich durante uno de sus conciertos de la gira promocional de la nueva grabación de 2007