sábado, 14 de febrero de 2015

MIKE OLDFIELD - Tubular bells




Detengámonos ahora en otro album imprescindible en la historia de la música popular contemporánea: TUBULAR BELLS, de Mike Oldfield. Seguro que hasta el más profano conoce algo de este album, no solo por formar parte de la banda sonora de la película EL EXORCISTA, sino también por el hecho de pertenecer a esa otra banda sonora vital de muchas personas que ahora rondan o sobrepasan con creces la cuarentena.

El de Reading (Inglaterra), nacido en 1953, fue un joven con ciertas dificultades de relación y comunicación, con problemas familiares, y su principal medio de expresión, desde el principio, fue la música, y más concretamente la guitarra, que llegaría a dominar perfectamente, con un estilo muy personal. El sonido de la guitarra de Mike Oldfield es muy característico, su estilo es inconfundible, aunque es verdad que después ha sido ampliamente imitado. Mike, por esta época, en plena adolescencia, conoció a alguien fundamental en su incursión profesional en el mundo de la música: KEVIN AYERS, otro músico inglés con problemas familiares, que se refugió en la música desde muy temprana edad. Juntos tocaron en varias bandas, siendo la más recordada la de KEVIN AYERS & THE WHOLE WORLD, con la que Mike colaboraría durante varios años. Fue en este tiempo (finales de los 60) cuando se empezó a gestar el germen de lo que luego sería esta magna obra que tratamos ahora aquí.


Parte del concierto de presentación de 1973


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Mike Oldfield, en la época de la primera mitad de los 70, cuando empezaba a disfrutar de su éxito

TUBULAR BELLS nace a raíz de las inquietudes musicales de un Mike que ya había decidido abandonar el grupo de KEVIN AYERS. La 5º sinfonía de Sibelius le influyó sobremanera en el ordenamiento de sus ideas, que bullían en su cabeza desde hacía tiempo. La escucha de esta obra clásica le marcó para siempre, ya que eso era justo lo que él pretendía hacer: una obra de estructura clásica, pero en la que pudiera dar rienda suelta a sus ideas y a su virtuosismo con diversos instrumentos, especialmente los de cuerda. La gran prueba de que el TUBULAR BELLS rondaba por su cabeza ya en aquella época es una sesión de grabación que tuvo lugar en la BBC Radio One con el grupo de KEVIN AYERS. Ahí, en un riff improvisado de guitarra, Mike dio rienda suelta a unos acordes muy familiares para los que conocen esta primera obra musical en solitario del señor Oldfield: se estaba gestando uno de los mayores éxitos mundiales de la música instrumental contemporánea. Solo había que darle forma, ensamblarlo todo y ordenar todo lo que inquietaba musicalmente al genio británico.

Con un equipo de grabación rudimentario, en su propio dormitorio, Mike empezó a grabar sus primeras maquetas pre - Tubular. También ahí empezó a dominar diferentes instrumentos, no solo de cuerda, sino teclados, percusiones, gaitas, flauta, arpa, etc. con los que se encontraba en las diferentes sesiones de grabación con su grupo. Se empezaba a forjar el multiinstrumentista que todos conocemos en la actualidad.

Mike siguió moviendo su primera maqueta en busca de alguna discográfica que le publicara su primer trabajo, a sabiendas de que era una propuesta muy arriesgada y nada comercial, ya que todo era música instrumental, en una época en la que dominaba el rock, el pop o las grandes bandas de rock progresivo, donde solían primar las canciones con letras que dijeran algo a los fans, pero aquello...., no era vendible. Le dieron con la puerta en las narices varias compañías, así que la grabación durmió el sueño de los justos durante casi un año, hasta que se produjo el acontecimiento que cambió para siempre la vida de Mike y también, por qué no decirlo, la de todos nosotros: Mike conoció, un poco por casualidad, a Richard Branson, dueño de las tiendas de discos Virgin, que le ayudó en todo lo que pudo, ya que le entusiasmó aquel trabajo. Después de contactar con muchas compañías, alguna de las cuales les ofrecieron incluso grabar el disco con voces (algo automáticamente descartado por ambos), Branson decidió hacer algo que ya tenía pensado desde tiempo atrás, pero que llevó a cabo dada la gran calidad que ya previó en lo que tenían entre manos: fundó la compañía VIRGIN RECORDS, y TUBULAR BELLS sería el proyecto 1 del catálogo de la flamante nueva compañía. Compañía que, dicho sea de paso, convirtió en multimillonario a Branson y, con el tiempo, también a Oldfield, aunque su visión era, lógicamente, menos empresarial que la de Branson y sí mucho más artística.

Construyeron THE MANOR, el estudio de grabación, en un tiempo record, y con la ayuda de DAVID BEDFORD, otro experto músico amigo de Oldfield, y de TOM NEWMAN, ingeniero de sonido en tantos discos de Mike, lograron poner en marcha lo que hace mucho tiempo era solo un sueño: la grabación de TUBULAR BELLS. Se grabó entre el otoño de 1972 y la primavera de 1973, puliendo defectos, desarrollando las primeras ideas solo esbozadas por Mike y experimentando con una obra que realmente no se adscribía a nada de lo que se había escuchado con anterioridad, pues era algo totalmente nuevo: ni rock, ni pop, ni folk, ni música instrumental..., era como una amalgama de todo ello, con elementos tomados de muchos estilos, pero que en su conjunto sonaba a algo nuevo, algo realmente innovador en el mundo de la música popular. El resto es historia.

 

  
Aspecto típico de los jóvenes de los primeros años 70 (20 años recién cumplidos) y talento de experimentado músico

El disco fue lanzado al mercado el 25 de Mayo de 1973, y en mi caso particular, lo descubrí bastante tarde, a pesar de conocerlo desde mucho tiempo antes. Es una mezcla impresionante de solos de guitarra, acompañamientos de órgano, bajos, coros, mandolinas...., y campanas tubulares, que daban título a la obra y ponían  la guinda a un sonido nunca antes oído. Lleno de melodías que oscilaban entre lo delicioso, lo pastoral y hasta lo sombrío, quedan muchas cosas en el recuerdo, especialmente su parte inicial, usado como acompañamiento de la famosa película de terror de la que hablábamos antes; la parte del "hombre de las cavernas", el Piltdown Man, que el propio Mike se encarga de dar voz; la introducción de instrumentos en la parte final de la cara A del vinilo a cargo del maestro de ceremonias Viv Stanshall, que culmina con las impresionantes campanas tubulares, y hasta el final, "The sailor´s hornpipe", una melodía popular, festiva y tradicional que ponía el broche final a una obra complicadísima, atemporal, que sigue manteniendo una frescura y una atmósfera irreal, a sus 42 años de vida, que se escapa a toda explicación racional, y que solo puede justificarse por ser la obra de una auténtica cabeza musical, de un talento con un potencial increíble, y además en el caso de esta obra, con un descaro y un atrevimiento propios de alguien que se embarca en una aventura musical de esta índole a unos tiernos 17 añitos (edad a la que empezó a componerla)


Uno de los primeros conciertos del Tubular bells en directo de la época

El concierto de presentación, en Junio de 1973, en el Queen Elizabeth Hall, fue todo un éxito. La gente aplaudió a rabiar, las críticas fueron espléndidas, y el disco llegó al número 1 de las listas británicas en Julio de ese mismo año. Había nacido la leyenda, y no tardarían en llegar los singles, los conciertos (no muchos, siendo el de la BBC que rescatamos más arriba uno de los mejores), y posteriormente, con el paso de los años, las distintas remezclas, reversiones, regrabaciones (siendo las más populares las de 2003 y 2009), e incluso las secuelas, ya que en 1992 se lanzaría un espléndido TUBULAR BELLS II, y en 1997, un TUBULAR BELLS III, más flojito y oportunista.
Varios meses en el número 1, 123 semanas en las listas inglesas, 200.000 copias vendidas solo en Europa, número 1 en Estados Unidos, las ventas de campanas tubulares se dispararon en todo el mundo... Todo este maremagnum de fama, popularidad, números astronómicos y promoción multitudinaria no menguaron en absoluto el carácter casi de ermitaño de Mike, que se alejó voluntariamente de todo aquello, y siguió colaborando con amigos artistas de siempre, entre ellos, de nuevo KEVIN AYERS. Todo ello, mientras trabajaba en las ideas de su nuevo disco, que llegaría en 1974, y que llevaría por título HERGEST RIDGE. Pero esa es, de nuevo, otra (estupenda y maravillosa) historia, que ya os contaremos algún otro día... 

Mientras, os animo a que, si no lo conocéis, y solo tenéis ciertas referencias de oídas, lo escuchéis con atención, y no una ni dos, sino las veces que podáis, porque es de esas obras maestras, que con las subsiguientes escuchas, solo hace que mejorar y mejorar y mejorar..., como los buenos vinos, claro. Solera musical de muchos kilates que os recomiendo degustar como todo lo bueno de esta vida, con temple, calma, paciencia y buena compañía, a ser posible. ¡Ah!, y con las orejas y la mente bien abiertas, sin prejuicios ni temores preconcebidos.


Concierto recogido en el album EXPOSED, de 1979.




martes, 23 de diciembre de 2014

¡Feliz música para esta Navidad!


Aprovecho la ocasión para felicitaros las fiestas navideñas 2014 y animaros a que en esta época escuchemos más y mejor música, si cabe, y que en los propósitos de año nuevo dejemos un huequecito más amplio a la escucha de buena música, que nunca ocupa lugar, como el saber....

Hay mucho y bueno donde elegir entre las novedades discográficas de este final de año. Siempre es bonito regalar música (y regalarse los oídos) con algunas de las últimas obras de grandes grupos o artistas, tanto nacionales como internacionales, que han lanzado sus discos recientemente. Sin ir más lejos, el ya comentado album de PINK FLOYD, sin olvidar otros destacables, como pueden ser lo nuevo de U2, QUEEN, BEYONCÉ, DAVID GUETTA, ALBORÁN, FITO... Pero si me dejais recomendaros algo de entre todo lo bueno y menos bueno que se acaba de estrenar en los comercios, no puedo dejar pasar 3 sugerencias, a ver qué os parecen.

Por una parte, "La búsqueda", de PACO DE LUCÍA (D.E.P.), donde el genio de Algeciras hace un repaso a lo mejor de su carrera (cosa harto difícil) aprovechando el documental que su hijo Francisco Sánchez Varela realizó recientemente sobre su obra y figura. IMPRESCINDIBLE

Por otro lado, "50 años no es nada", un repaso del gran VICTOR MANUEL a su carrera, interpretado en directo. Contiene la grabación de los históricos conciertos realizados en Oviedo los días 12 y 13 de septiembre ante 20.000 espectadores como acto central de las Fiestas de San Mateo. Para los que ya vamos teniendo una edad, supone todo un muestrario de recuerdos de nuestra vida de la mano del gran compositor asturiano.

Portada del disco perteneciente a la banda sonora de Hans Zimmer. Habrá que estar atentos a la película...
Finalmente, no puedo dejar pasar la oportunidad de recomendaros algo instrumental, diferente, que ese es realmente el propósito de este blog, intentar llevaros siempre por el camino de lo menos trillado o de lo más arriesgado musicalmente hablando. Me refiero a la banda sonora de la película "Interestellar", cuya música, del siempre interesante HANS ZIMMER, es un auténtico pelotazo para los amantes de la música de cine  y hasta de la electrónica contemporánea. Ya ha sido nominada al Globo de Oro como mejor banda sonora del año, y esperemos a las próximas nominaciones al Oscar, donde la peli de Christopher Nolan podría optar a algún que otro premio gordo, incluyendo a esta música que os recomiendo vivamente...

Lo dicho, compañeros, para todos sin excepción... ¡FELIZ NAVIDAD!

lunes, 1 de diciembre de 2014

JEAN MICHEL JARRE - Oxygene





La impresionante portada de MICHEL GRANGER
... Y la música electrónica se hizo mayor y despertó al gran público en forma de enigmático disco de misteriosa y algo lúgubre portada, que llenó mis noches de verano en mi salón a oscuras, rodeado de mis hermanos y padres, que flipábamos y alucinábamos mientras sonaban los extraños acordes de esta obra magna de la música instrumental contemporánea... Sí, es el famoso, seminal OXÍGENO (que así era como lo llamábamos), que descubrió a un jovencísimo y desconocido músico francés, del que lo poco que se sabía era que su padre respondía al nombre de MAURICE JARRE, músico de formación clásica que incluso había ganado Oscars con bandas sonoras inolvidables de grandes clásicos de David Lean...

Contraportada original del LP, de 1976. Hasta su aspecto y porte era misterioso....
Se ha hablado y escrito muchíiiisimo de esta obra de JEAN MICHEL JARRE, y hemos leído y oído muchas "etiquetas" (música cósmica, música planeadora, electrónica de instrumentos analógicos...), pero más allá de etiquetas, que no suelen gustarme mucho, y de denominaciones más o menos afortunadas, hay que hablar de lo que una determinada música te sugiere, qué tipo de sensaciones te despierta y qué teclas emocionales internas te toca por dentro. Para mí, esta música es lo más parecido a una droga que yo he probado en mi vida (porque de las otras, ni de lejos...), y es tal el estado mental en el que te "coloca" esta obra musical y son tan amplias e indescriptibles las sensaciones interiores que te despierta y las "imágenes" que te hace vivir, que no se pueden explicar con palabras. 
Todo aquel que no haya escuchado algo, aunque sea unos minutos, de este disco, probablemente no viva en este planeta, ya que nos encontramos ante un clásico entre clásicos de la música instrumental electrónica, lleno de aplastantes himnos sintéticos, pero a la vez, orgánicos. No es algo frío o superficial, ni nada en la línea cósmica horizontal, sin grandes cambios melódicos, de gente como los Tangerine Dream de los 70; bien al contrario, la música de Jarre siempre se ha caracterizado por tener un componente cálido, asequible, melódico, pero a la vez profundo y penetrante. Esta música tiene algo que se queda grabado en la memoria para siempre. Es una vanguardia muy clasicista, algo moderno en su época, pero también ahora, a pesar de que su sonido "ya no se lleva", porque el uso de sintetizadores y secuenciadores digitales ha relegado estos instrumentos de Oxygene a algo parecido a los Stradivarius en el terreno de los sintetizadores, término que el propio Jean Michel se encargó de acuñar hace algunos años.

        
Rudimentario video clip (era lo que se llevaba) de Oxygene IV. Hay otro de pingüinos, pero en este al menos se le ve a él tocando con cara de pipiolo...

Grabado, por lo que se cuenta, después de que Jean Michel Jarre se inspirara en la portada original de Michel Granger, después de que su futura esposa, Charlotte Rampling, le regalara el cuadro original, Oxygene tiene un marcado carácter ecologista (no deja de ser un album conceptual, como gran parte de los del músico francés), tema por el cual Monsieur Jarre siempre se ha preocupado mucho. 
Comentando el disco someramente, la obertura se divide en dos partes bien diferenciadas: una larga introducción que nos prepara para el corpus de esa parte 1, que es uno de los temas más solemnes, lúgubres y casi terroríficos de la discografía del genio de Lyon. Ese sonido semejante al Theremin de la melodía principal nos deja casi sin aliento, pues nos introduce en un mundo de pesadilla, casi como el que representa la portada del album. La transición hacia la parte 2, sin solución de continuidad, nos lleva a uno de los grandes clásicos, no ya de Jarre, sino de toda la música electrónica universal. El sonido de olas y gaviotas sintéticas nos abre paso a otra pieza cortísima, la parte 3, también ciertamente oscura y misteriosa, con un sonido muy característico de vanguardia musical años 70, que se te pega a la piel y a la mente y no te suelta. La primera parte del disco es terriblemente lúcida, triste y misteriosa, sin duda, pero de una calidad musical incomparable en los parámetros de las nuevas músicas.

Rarísimo single alemán de vinilo de 7 pulgadas, con las partes 2 y 6 de Oxygene
La segunda parte del disco (la cara B del vinilo original, que fue nuestra primera vez con el francés), comienza con el tema más famoso de la obra (más arriba, tenéis el video oficial), la pieza que tradicionalmente Jean Michel Jarre incluye como single en cada disco, con fines más comerciales, pero que sigue gozando de envidiable buena salud, y que ha sido objeto de multitud de versiones, reversiones, remezclas, remixes varios y covers a cargo de otros músicos a lo largo del tiempo. Pero como el original, ya sabéis... A continuación, Oxygene V, dividido en dos partes muy bien diferenciadas. Una, tranquila, suave, que va in crescendo progresivamente hasta desembocar en una secuencia contundente, rítmica, nerviosa, con una melodía épica de fondo realmente buena. El disco se cierra con un tema suave, con el fondo de las olas del mar (efecto artificial, lógicamente), y en el que vuelve a aparecer una música misteriosa, sugerente, que nos lleva hasta el final con el sonido del mar y las gaviotas que, invariablemente, suenan a lo largo no ya de la pieza, sino de toda la obra, como recordatorio de que la naturaleza es la gran protagonista del disco. Una naturaleza que, justo es decirlo, nos estamos cargando y que está revelando, tras su piel de tierra y mar, un esqueleto interno que nos recuerda que también es un ente vivo que sufre y se puede rebelar, a poco que la obliguemos a ello.

El francés, en plena faena, en uno de sus conciertos más recordados, el de la plaza de la Concorde, de 1979
Tras el exitazo monumental de este disco, (no el primero del artista francés, ya que antes había editado "Deserted palace", había escrito la música de la película "Les granges brulees" y había firmado multitud de jingles, canciones para otros artistas y demás música para todo tipo de proyectos y encargos), los casi 18 millones de copias vendidas en todo el mundo pesaron lo suyo a la hora de marcar la futura carrera de este artista, hasta el punto de lanzar, 21 años después, una tardía secuela titulada Oxygene 7-13, interesante pero lógicamente inferior a la obra que nos ocupa. Más tarde, en el 2007, hubo otra grabación de este album con los mismos instrumentos pero con los modernos equipos de grabación y masterización digital que la técnica ponía a su disposición, que limpiaron muy mucho el sonido original. También se editó un DVD, "Oxygene, live in your living room", donde el músico francés se rodea de tres de sus colaboradores e interpreta en directo y en tiempo real una interesantísima reinterpretación del disco, con añadidos extra de música improvisada que hizo las delicias de los seguidores del gurú de los teclados.


Aquí os dejo la parte 1 completa, la más "fantasmagórica" del disco

Resumiendo, otro "must" para este humilde cronista bloguero, de un músico que marcó una época, un estilo y una impronta muy personal en la música contemporánea de finales del siglo XX, y al que ahora mismo hemos perdido la pista, ya que en este siglo no ha dado grandes señales de recuperación, ni siquiera de intentarlo, pero al que su selecta obra le habilita para ser considerado por todo buen aficionado a la música como uno de los grandes protagonistas de las nuevas corrientes musicales tan en boga en los 70 y 80, y que contra viento y marea, con música sin letra ni canciones convencionales dignas de ser radiadas por una radiofórmula, consiguió hacerse con un lugar en la cumbre dentro de la música popular contemporánea. Toda una heroicidad.

Imagen tomada en Zurich durante uno de sus conciertos de la gira promocional de la nueva grabación de 2007

miércoles, 19 de noviembre de 2014

PINK FLOYD - The endless river

La preciosa portada, muy de Pink Floyd..., ¿verdad?

Grabado durante 1994, en una ardua labor de montaje, corta y pega de más de 20 horas de música descartada del que hasta ahora era el último disco de estudio del grupo británico, THE DIVISION BELL, nos llega este THE ENDLESS RIVER, del que lo primero que nos encontramos es una portada maravillosa, misteriosa, enigmática, casi mística, preciosa en todo caso. La portada de THE ENDLESS RIVER fue concebida por el artista egipcio Ahmed Emad Eldin y fue desarrollada digitalmente por el estudio de diseño Stylorouge. Descrita por Anthony Barnes de Press Asociation como «representando un hombre con una camisa abierta atravesando un mar de nubes hacia el resplandor del sol», supone el cuarto álbum del grupo que no incluye el diseño de Storm Thorgerson. Con la excepción de The Piper at the Gates of Dawn, The Wall y The Final Cut, el resto de las portadas de Pink Floyd fueron creadas por Thorgerson.

La portada, con título, algo poco habitual en la discografía de Pink Floyd

Paso a comentar someramente el disco. No deja de parecerme una obra a lo monstruo de Frankenstein, es decir, hecha de retazos de algo que estaba guardado en un cajón y que ha sido desenterrado por David Gilmour y Nick Mason. En el recuerdo, el uso de los sintetizadores del desaparecido Rick Wright, a quien de alguna manera se homenajea en este disco. Predominan, todo hay que decirlo, los teclados de Wright, punteados por la guitarra de Gilmour y una escasa pero precisa batería de Mason. Es verdad que es un Pink Floyd algo..., ¿cómo decirlo? "descafeinado", ya que solo hay un tema cantado, LOUDER THAN WORDS, un tema correcto, que nos recuerda a muchos de los años 90 del grupo. El resto es un batiburrillo de música instrumental, próximo a algo similar a la new age, pero con punteos muy cristalinos de guitarra eléctrica. Utilizo esa palabra, no despectivamente, sino que creo que soy fiel a la realidad, si digo que algunos temas me parecen como pedazos cortos, de 3 o 4 minutos, de algo mucho más desarrollado y extendido, pero tan largo, tan largo, que no ha tenido cabida en el disco. Si como se dice, esta obra se ha sacado de más de 20 horas de música grabada, me da la impresión de que se ha querido entresacar un muestrario de un poquito de todo, y eso a veces no es bueno, porque da la impresión de que ciertas partes no están nada desarrolladas o simplemente esbozadas...




¿Quiere esto decir que THE ENDLESS RIVER es un mal disco? En absoluto. Como obra de Pink Floyd, es una obra menor, incompleta, y como decía antes, le falta algo que los muy fans de Pink Floyd echarán de menos seguro. Pero como obra musical independiente, es mejor que el 95% de música que se edita actualmente., y probablemente me quede corto. Creo que con eso está todo dicho. La primera parte del disco es casi sublime, una música etérea, suave, que te envuelve y te toca sutilmente... Es puro "terciopelo musical". Es cierto que después comienzan las ya comentadas partes poco desarrolladas, y en conjunto creo que el disco se hace un pelín largo.

El disco se divide en 4 partes, subdivididas a su vez en varias partes más cada una de ellas, y según versiones, que las hay para dar y tomar, cuenta con temas extra, material adicional, dvd´s, blu-rays y ediciones variopintas..., en fin, todo lo que el merchandising habitual puede llegar a alcanzar.

Este es Rick Wright, uno de los miembros fundadores del grupo, fallecido en 2008, y al que se homenajea en el disco
Es verdad también que el disco recuerda grandes momentos de los clásicos instrumentales de Pink Floyd, de sus discos más representativos: WISH YOU WERE HERE, THE DARK SIDE OF THE MOON, THE WALL..., lógico, si contamos con que los miembros originales de los 70 (excepto Syd Barrett), fueron los que finalmente terminaron cerrando la carrera del grupo en los 90.

En todo caso, el canto del cisne, o como los propios Gilmour y Mason califican este album, "el Pink Floyd del siglo XXI", es una obra mayor en la historia de la música de este siglo, y por supuesto, todo un acontecimiento para los buenos aficionados al rock de siempre, mezclado con unas gotitas de música instrumental - new age con muchos kilates de calidad. Lo recomiendo, por supuesto, con sus virtudes y defectos, porque esto, señores, como dicen los británicos y americanos es un "must".

Portada de la edición 20 aniversario de THE DIVISION BELL, el album original de cuyas sesiones de grabación se han extraído los temas inéditos de este THE ENDLESS RIVER

P.D.: Recomiendo de nuevo el montaje audiovisual de mi entrada anterior, del 16 de Noviembre, donde se puede escuchar la parte 1 completa del album, con los temas THINGS LEFT UNSAID, IT´S WHAT WE DO y EBB AND FLOW, de lo mejor del disco.

domingo, 16 de noviembre de 2014

Un grupo mítico para empezar

Mis gustos musicales son amplios y muy variados, así que..., aquí podéis encontrar cualquier tipo de música. Ahora, por ejemplo, estoy con el último disco de PINK FLOYD, escuchándolo con cierta frecuencia, para dejaros unos comentarios e impresiones personales sobre él, y animaros, por supuesto, a comprarlo si así lo decido... En caso de que no me gusten las obras comentadas, tampoco voy a quitaros las ganas de comprarlos o escucharlos, solo que... no lo recomendaré abiertamente, pero vamos..., para gustos los colores, por supuesto.

Para ir abriendo boca, os dejo aquí, un amplio muestrario de la primera parte del ENDLESS RIVER, de PINK FLOYD, que tiene muy buena pinta..., tanto visual como musicalmente. Un montaje precioso con la música del grupo británico de fondo que merece muy mucho la pena.

¡¡¡Que lo disfrutéis!!!


¡¡¡Bienvenidos!!!




Bienvenidos al nuevo blog, MÚSICA DIALÉCTICA, donde podréis encontrar artículos dedicados al mundo de la música que a un servidor le gusta desde su más tierna niñez, y no os hablo de una niñez muy convencional musicalmente hablando, os lo aseguro. Lógicamente, podéis participar, opinar, criticar, criticarme, y aportar toooooodo lo que queráis, incluso corregirme si meto la pata con algún dato. Empezamos muy pronto. ¡Atentos a vuestro ordenador!